Amenaza

źródło: google grafika
Sin pensar mucho cogí todas las cartas del suelo y asustada como nunca, fui directamente a la policía. He pasado allí tres horas esperarando, pensando sobre toda esta situación y preguntándome por qué alguien piensa que yo podía hacer algo tan horrible como un asesinato. Después de todo ese tiempo un policía joven me cogió a un cuarto pequeño para interrogarme. Me hacía un montón de preguntas como si de verdad hubiera pensando que yo lo hice, que yo soy la asesina. Declaré todo lo que sabía y lo que había pasado por la tarde, como ya podeís presumir el policía me dijo que la única cosa que podía hacer era esperar. Firmé todos los papeles relacionados con mi declaración y me fui sin ninguna esperanza que puedan ayudarme.

Cuando salí de la comisaría la calle ya estaba totalmente oscura y vacía, no había ni una persona paseando ni volviendo del trabajo. Para volver a casa tenía que cruzar un pequeño parque que, por la noche siempre se convierte en un lugar lleno de vagabundos o la gente borracha, pero no hoy, hoy no había nadie allí. Asustada aún más, temblando de miedo entré a ese parque que parecía como si fuera de mis peores pesadillas. Casi corriendo atrevesé un puente que había en la mitad del paseo a mi casa y de repente sentí que alguien estaba detrás de mi. De una vez me puse a correr sin mirar atrás. Todo el tiempo escuchaba los pasos de ese desconocido, las ramas quebrándose debajo de sus piernas y de vez en cuando sus suspiros profundos. Estaba corriendo tan rápido que si me hubiera visto mi profesor de educación física del colegio, me cambiaría la nota final. Todo estaría bien, pero como soy muy torpe, de súbito me tropecé con mis propias piernas y me caí al suelo. Me levanté inmediatamente y me di cuenta que ya no se oía la presencia del extraño, entonces me afané por volver la vista atrás. Ocurrió que tenía buena sensación, ya no había nadie. He calmado un poco mi respiración y volví finalmente a casa. Entré a mi piso, cerré la puerta, me senté al lado de la mesa y ya estaba a punto de llamar a la policía para contar todo lo que había pasado, cuando vi esto - el sobre amarillo. Lo abrí con las manos temblorosas - otra carta del mismo tipo, pero esta vez con una amenaza "no te contactes más con la policía, si lo haces, te mataré"


źródło: google grafika

Komentarze